¿Qué es la fisura anal?
Fisura anal: desgarro superficial en la piel externa del ano causado por el esfuerzo excesivo. Conozca sus causas y su tratamiento.
¿Qué es la fisura anal?
Respuesta rápida: Una fisura anal es un pequeño desgarro superficial en la piel situada en la parte externa del ano. Esta afección suele producirse como consecuencia de un esfuerzo excesivo
Revisado médicamente por Op. Dr. Yasir Gözü · Cirugía General y Proctología · Última actualización: 20 de julio de 2026
Una fisura anal es un pequeño desgarro superficial en la piel situada en la parte externa del ano. Esta afección suele producirse como consecuencia de un esfuerzo excesivo al defecar. Las fisuras anales pueden presentarse tanto en hombres como en mujeres y afectar a personas de cualquier edad. La mayoría de las fisuras anales se localizan en la parte posterior del ano y pueden volverse crónicas si no se tratan adecuadamente. Las fisuras son, por lo general, afecciones tratables y pueden requerir diversos tratamientos médicos y, en algunos casos, intervención quirúrgica. Las fisuras suelen manifestarse con restos de sangre en el papel higiénico y dolor durante la defecación.
¿Qué causa las fisuras anales?
La causa más común de las fisuras anales es el esfuerzo excesivo al defecar, especialmente al expulsar heces duras. Esta situación provoca microdesgarros en la región anal que, con el tiempo, pueden convertirse en fisuras más grandes. Además, afecciones como la diarrea y las enfermedades inflamatorias intestinales crónicas también pueden contribuir a la formación de fisuras anales. El embarazo y el proceso de parto también pueden aumentar el riesgo de fisuras anales en las mujeres. Estas condiciones pueden aumentar la presión sobre el conducto anal y provocar el desgarro del tejido. Las actividades que someten al conducto anal a un traumatismo mecánico, como las relaciones sexuales anales, también pueden dar lugar a la formación de fisuras anales.
¿Cuáles son los síntomas de las fisuras anales?
El síntoma más destacado de las fisuras anales es el dolor intenso durante la defecación. Este dolor puede persistir un rato después de evacuar. El sangrado del ano durante y después de la defecación también es un síntoma frecuente; suele manifestarse como restos de sangre roja brillante en el papel higiénico. En algunos casos, también puede experimentarse picor o sensación de ardor en la zona anal. En las fisuras crónicas, puede formarse en la parte externa del ano un pequeño colgajo cutáneo o bulto, descrito como el extremo externo de la fisura. Estos síntomas pueden afectar considerablemente la calidad de vida e impedir que las personas afectadas realicen sus actividades diarias con normalidad. Por ello, es importante buscar atención médica en cuanto se noten los síntomas.
¿Cómo se diagnostica la fisura anal?
El diagnóstico de las fisuras anales puede establecerse a partir de los síntomas típicos y los hallazgos de la exploración física. Los pacientes suelen presentar síntomas específicos como dolor intenso y sangrado. Estos síntomas se evalúan recabando una anamnesis detallada. Los antecedentes del paciente, la duración y gravedad de los síntomas, y los hábitos intestinales aportan pistas importantes para el diagnóstico de las fisuras anales. Si el paciente presenta otras afecciones, como el estreñimiento, que puedan contribuir a la formación de la fisura, estas también se evalúan. Durante el proceso diagnóstico, se realiza una valoración cuidadosa para descartar otras posibles causas subyacentes de los síntomas.
¿Cómo se realiza la exploración de la fisura anal?
La exploración física es un método fundamental para diagnosticar las fisuras anales. El examen suele comenzar con una inspección visual del ano y la zona circundante. El médico examina cuidadosamente la región anal para determinar la presencia, ubicación y tamaño de la fisura. Las fisuras se localizan mayoritariamente en la parte posterior del ano y pueden causar dolor considerable durante la exploración. Por ello, se prioriza la comodidad del paciente durante el examen. Si se considera necesario, se pueden realizar pruebas adicionales, como la anoscopia, para una evaluación más detallada. La anoscopia consiste en el uso de un instrumento en forma de tubo para visualizar mejor el interior del conducto anal. Este procedimiento permite al médico examinar a fondo el interior del conducto anal y posibles hemorroides internas u otras anomalías. Este tipo de exploraciones son fundamentales para confirmar el diagnóstico de la fisura y determinar el plan de tratamiento.
Fuentes
- NHS - Anal fissure
- American Society of Colon and Rectal Surgeons (ASCRS) - fascrs.org
Este artículo tiene fines informativos y no sustituye la consulta médica profesional. Para diagnóstico y tratamiento personalizado, solicite una cita.
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