Respuesta rápida: la hidradenitis supurativa es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que produce nódulos dolorosos, abscesos y trayectos fistulosos en axilas, ingles, zona genital y bajo las mamas. No es una infección ni un problema de higiene, y no se contagia. El tratamiento depende del estadio: fármacos en las formas leves, láser en las intermedias y cirugía en la enfermedad avanzada.
Contenido revisado por Op. Dr. Yasir Gözü, especialista en proctología.
¿Qué es la hidradenitis supurativa?
La hidradenitis supurativa, también llamada acné inverso, es una enfermedad inflamatoria crónica que afecta a los folículos pilosos de las zonas donde la piel roza con la piel. El folículo se obstruye, se rompe hacia el tejido de alrededor y desencadena una inflamación que el organismo no consigue apagar.
Aparece con más frecuencia en mujeres, suele empezar después de la pubertad y afecta a alrededor del uno por ciento de la población, aunque el diagnóstico se retrasa una media de siete años. Muchos pacientes llegan a la consulta tras años de tratamientos por "forúnculos de repetición".
Ese retraso es el que marca el pronóstico: cuanto antes se identifica, más opciones hay de frenar la enfermedad antes de que se formen trayectos fistulosos y cicatrices.
Síntomas: cómo reconocer la hidradenitis supurativa
El cuadro tiene un patrón reconocible: lesiones dolorosas que se repiten en las mismas zonas y que siguen un ciclo de inflamación, supuración y cicatrización.
- Nódulos dolorosos, profundos y del tamaño de un guisante o mayores
- Abscesos que drenan pus con olor característico
- Trayectos fistulosos que conectan lesiones bajo la piel
- Comedones dobles, dos puntos negros unidos, típicos de la enfermedad
- Cicatrices en cordón y retracciones en la piel
- Brotes que se repiten en axilas, ingles, zona genital, glúteos y bajo las mamas
- Dolor que limita el movimiento del brazo o la marcha en los brotes
El dolor es constante durante el brote y no responde bien a los analgésicos habituales, algo que distingue a la HS de una foliculitis simple.
La localización también orienta: las lesiones aparecen justo donde hay pliegues y fricción, y son casi siempre bilaterales.
¿Hidradenitis u otra cosa? Diferencias con el acné, el forúnculo y el sinus pilonidal
El forúnculo es un episodio aislado que cura y no vuelve al mismo punto; la HS reaparece una y otra vez en la misma zona. El acné afecta a cara, espalda y pecho, no a los pliegues. El sinus pilonidal se sitúa en el pliegue interglúteo y se relaciona con el pelo, aunque ambas enfermedades pueden coexistir en el mismo paciente.
Los estadios de Hurley
La clasificación de Hurley describe la extensión de la enfermedad y es la que decide el tratamiento.
La mayoría de los pacientes se sitúa en el estadio I o II, donde todavía es posible evitar una cirugía extensa si el tratamiento se inicia a tiempo.
Causas y factores de riesgo
No hay una causa única. Se trata de una alteración de la respuesta inflamatoria del folículo sobre la que influyen la genética, las hormonas y determinados hábitos.
- Antecedentes familiares, presentes en cerca de un tercio de los pacientes
- Tabaquismo, el factor modificable con mayor peso
- Sobrepeso y obesidad, que aumentan la fricción y la inflamación
- Cambios hormonales; los brotes suelen empeorar antes de la menstruación
- Síndrome metabólico y resistencia a la insulina
- Enfermedad de Crohn asociada en una parte de los pacientes
- Fricción y ropa ajustada en las zonas afectadas
Conviene insistir en un punto porque genera culpa innecesaria: la hidradenitis supurativa no está causada por falta de higiene, no es contagiosa y no se transmite por contacto.
Cómo se diagnostica
El diagnóstico es clínico y se apoya en tres criterios: lesiones típicas, localización en los pliegues y carácter recurrente. No hace falta ninguna prueba para confirmarlo.
La ecografía cutánea resulta útil para valorar la profundidad de los trayectos antes de un procedimiento, y el cultivo solo se realiza ante una sobreinfección, porque en la HS los cultivos suelen ser negativos o mostrar flora habitual de la piel.
Opciones de tratamiento: del fármaco al láser
El objetivo es doble: apagar la inflamación activa y evitar que se formen nuevos trayectos. Ningún tratamiento aislado consigue las dos cosas en todos los estadios, por eso suelen combinarse.
Tratamientos médicos y no quirúrgicos
En el estadio I se emplean antibióticos tópicos y orales con efecto antiinflamatorio, antisépticos locales y, en pacientes seleccionados, tratamiento hormonal o retinoides. Los corticoides infiltrados en un nódulo alivian el brote con rapidez.
En las formas moderadas y graves los fármacos biológicos han cambiado el panorama al actuar sobre la inflamación de base, aunque requieren seguimiento especializado y no evitan por sí solos los trayectos ya establecidos.
Tratamiento con láser en Avrupa Cerrahi
El láser actúa sobre las lesiones y los trayectos superficiales: elimina el tejido inflamado y sella el trayecto desde dentro, sin la extirpación amplia de piel que exige la cirugía clásica.
Se realiza con anestesia local, en sesiones ambulatorias, y el paciente vuelve a casa el mismo día.
En el estadio II es donde ofrece más ventaja: permite tratar los trayectos uno a uno, conservando la piel sana intermedia y manteniendo abierta la posibilidad de repetir la sesión si aparecen lesiones nuevas.
La depilación láser de la zona afectada, además, reduce la frecuencia de los brotes al eliminar el folículo, que es el punto donde se inicia la enfermedad.
¿Cuándo es necesaria la cirugía?
En el estadio III, con toda la zona afectada por trayectos interconectados, la extirpación amplia seguida de cierre o injerto sigue siendo la opción con mejores resultados a largo plazo, aunque exige un periodo de recuperación considerable.
Recuperación tras el tratamiento láser
Las molestias duran unos días y se controlan con analgésicos habituales. Se recomienda higiene suave, ropa holgada y evitar la depilación con cuchilla en la zona tratada hasta la revisión, en la que se valora la respuesta y se planifican nuevas sesiones si hacen falta.
Convivir con la hidradenitis: cómo reducir los brotes
La HS es una enfermedad crónica, y el control de los factores desencadenantes influye tanto como el tratamiento médico.
- Dejar de fumar, la medida con mayor impacto demostrado
- Reducir peso si hay sobrepeso, para disminuir la fricción y la inflamación
- Usar ropa holgada y tejidos transpirables
- Evitar la depilación con cuchilla y la cera en las zonas afectadas
- Higiene suave, sin antisépticos agresivos que irriten la piel
- Registrar los brotes para identificar desencadenantes personales
El apoyo psicológico no es un añadido menor: la HS afecta de forma notable a la calidad de vida y al estado de ánimo, y ese impacto merece atención igual que las lesiones.
Por qué tratarse en Avrupa Cerrahi
La hidradenitis supurativa se diagnostica tarde con frecuencia porque se confunde con forúnculos de repetición, y ese retraso permite que se formen trayectos y cicatrices.
La exploración, la clasificación por estadio y el plan de tratamiento se realizan en la misma visita, con anestesia local y sin ingreso cuando el procedimiento lo permite, y con seguimiento programado desde el alta.
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Fuentes
Aviso: este contenido tiene fines informativos generales y no sustituye el consejo, el diagnóstico ni el tratamiento de un médico. Consulte a un especialista para orientación sobre su caso.